{"id":530,"date":"2018-02-20T20:56:12","date_gmt":"2018-02-20T19:56:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.javerianos.org\/eltesoroescondido\/?p=530"},"modified":"2018-02-20T20:56:12","modified_gmt":"2018-02-20T19:56:12","slug":"al-crecer-la-maldad-se-enfriara-el-amor-en-la-mayoria-mt-2412","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.javerianos.org\/eltesoroescondido\/2018\/02\/20\/al-crecer-la-maldad-se-enfriara-el-amor-en-la-mayoria-mt-2412\/","title":{"rendered":"\u00abAl crecer la maldad, se enfriar\u00e1 el amor en la mayor\u00eda\u00bb (Mt 24,12)"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-531 alignleft\" src=\"https:\/\/blog.javerianos.org\/eltesoroescondido\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/Cuaresma-2018.jpg\" alt=\"\" width=\"246\" height=\"205\" \/><\/p>\n<p>Queridos hermanos y hermanas:<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s nos sale al encuentro la Pascua del Se\u00f1or. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada a\u00f1o la Cuaresma, \u00absigno sacramental de nuestra conversi\u00f3n\u00bb,<sup>[1]<\/sup>\u00a0que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Se\u00f1or con todo el coraz\u00f3n y con toda la vida.<\/p>\n<p>Como todos los a\u00f1os, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspir\u00e1ndome en una expresi\u00f3n de Jes\u00fas en el Evangelio de Mateo: \u00abAl crecer la maldad, se enfriar\u00e1 el amor en la mayor\u00eda\u00bb (24,12).<\/p>\n<p>Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que est\u00e1 ambientado en Jerusal\u00e9n, en el Monte de los Olivos, precisamente all\u00ed donde tendr\u00e1 comienzo la pasi\u00f3n del Se\u00f1or. Jes\u00fas, respondiendo a una pregunta de sus disc\u00edpulos, anuncia una gran tribulaci\u00f3n y describe la situaci\u00f3n en la que podr\u00eda encontrarse la comunidad de los fieles<strong>: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas enga\u00f1ar\u00e1n a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio<\/strong>.<\/p>\n<p><strong><em>Los falsos profetas<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Escuchemos este pasaje y pregunt\u00e9monos: <strong>\u00bfqu\u00e9 formas asumen los falsos profetas?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Son como \u00abencantadores de serpientes\u00bb, o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren<\/strong>. Cu\u00e1ntos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer moment\u00e1neo, al que se le confunde con la felicidad. Cu\u00e1ntos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusi\u00f3n del dinero, que los hace en realidad esclavos del lucro o de intereses mezquinos. Cu\u00e1ntos viven pensando que se bastan a s\u00ed mismos y caen presa de la soledad.<\/p>\n<p><strong>Otros falsos profetas son esos \u00abcharlatanes\u00bb que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos<\/strong>, remedios que sin embargo resultan ser completamente in\u00fatiles: cu\u00e1ntos son los j\u00f3venes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de \u00abusar y tirar\u00bb, de ganancias f\u00e1ciles pero deshonestas. Cu\u00e1ntos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las relaciones parecen m\u00e1s sencillas y r\u00e1pidas pero que despu\u00e9s resultan dram\u00e1ticamente sin sentido. Estos estafadores no s\u00f3lo ofrecen cosas sin valor sino que quitan lo m\u00e1s valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el enga\u00f1o de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos\u2026 haci\u00e9ndonos caer en el rid\u00edculo; y el rid\u00edculo no tiene vuelta atr\u00e1s. No es una sorpresa: <strong>desde siempre el demonio, que es \u00abmentiroso y padre de la mentira\u00bb<\/strong> (<em>Jn<\/em>\u00a08,44), <strong>presenta el mal como bien y lo falso como verdadero, para confundir el coraz\u00f3n del hombre<\/strong>. <strong>Cada uno de nosotros, por tanto, est\u00e1 llamado a discernir y a examinar en su coraz\u00f3n si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas<\/strong>. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qu\u00e9 cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y m\u00e1s duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien.<\/p>\n<p><strong><em>Un coraz\u00f3n fr\u00edo<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Dante Alighieri, en su descripci\u00f3n del infierno, se imagina al diablo sentado en un trono de hielo;<sup>[2]<\/sup>\u00a0su morada es el hielo del amor extinguido. Pregunt\u00e9monos entonces: <strong>\u00bfc\u00f3mo se enfr\u00eda en nosotros la caridad? \u00bfCu\u00e1les son las se\u00f1ales que nos indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, \u00abra\u00edz de todos los males\u00bb<\/strong> (<em>1 Tm<\/em>\u00a06,10); a esta le sigue el rechazo de Dios y, por tanto, el no querer buscar consuelo en \u00e9l, prefiriendo quedarnos con nuestra desolaci\u00f3n antes que sentirnos confortados por su Palabra y sus Sacramentos.<sup>[3]<\/sup>\u00a0Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras \u00abcertezas\u00bb: el ni\u00f1o por nacer, el anciano enfermo, el hu\u00e9sped de paso, el extranjero, as\u00ed como el pr\u00f3jimo que no corresponde a nuestras expectativas.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n la creaci\u00f3n es un testigo silencioso de este enfriamiento de la caridad<\/strong>: la tierra est\u00e1 envenenada a causa de los desechos arrojados por negligencia e inter\u00e9s; los mares, tambi\u00e9n contaminados, tienen que recubrir por desgracia los restos de tantos n\u00e1ufragos de las migraciones forzadas; los cielos \u2014que en el designio de Dios cantan su gloria\u2014 se ven surcados por m\u00e1quinas que hacen llover instrumentos de muerte.<\/p>\n<p><strong>El amor se enfr\u00eda tambi\u00e9n en nuestras comunidades<\/strong>: en la Exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica\u00a0<em>Evangelii gaudium<\/em>\u00a0trat\u00e9 de describir <strong>las se\u00f1ales m\u00e1s evidentes de esta falta de amor. estas son: la acedia ego\u00edsta, el pesimismo est\u00e9ril, la tentaci\u00f3n de aislarse y de entablar continuas guerras fratricidas, la mentalidad mundana que induce a ocuparse s\u00f3lo de lo aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero<\/strong>.<sup> [4]<\/sup><\/p>\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos que antes he descrito, <strong>la Iglesia<\/strong>, nuestra madre y maestra, adem\u00e1s de la medicina a veces amarga de la verdad, <strong>nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oraci\u00f3n, la limosna y el ayuno.<\/strong><\/p>\n<p><strong>El hecho de dedicar m\u00e1s tiempo a <u>la\u00a0<em>oraci\u00f3n<\/em><\/u>\u00a0hace que nuestro coraz\u00f3n descubra las mentiras secretas con las cuales nos enga\u00f1amos a nosotros mismos,<sup> [5]<\/sup>\u00a0para buscar finalmente el consuelo en Dios<\/strong>. \u00c9l es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.<\/p>\n<p><strong>El ejercicio de <u>la\u00a0<em>limosna<\/em><\/u>\u00a0nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es s\u00f3lo m\u00edo. Cu\u00e1nto desear\u00eda que la limosna se convirtiera para todos en un aut\u00e9ntico estilo de vida<\/strong>. Al igual que, como cristianos, me gustar\u00eda que sigui\u00e9semos el ejemplo de los Ap\u00f3stoles y vi\u00e9semos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los dem\u00e1s un testimonio concreto de la comuni\u00f3n que vivimos en la Iglesia.<\/p>\n<p>A este prop\u00f3sito hago m\u00eda la exhortaci\u00f3n de san Pablo, cuando invitaba a los corintios a participar en la colecta para la comunidad de Jerusal\u00e9n: \u00abOs conviene\u00bb (<em>2 Co<\/em>\u00a08,10). Esto vale especialmente en Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de iglesias y poblaciones que pasan por dificultades. Y <strong>cu\u00e1nto querr\u00eda que tambi\u00e9n en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pens\u00e1ramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: cada limosna es una ocasi\u00f3n para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos<\/strong>; y si \u00e9l hoy se sirve de m\u00ed para ayudar a un hermano, \u00bfno va a proveer tambi\u00e9n ma\u00f1ana a mis necesidades, \u00e9l, que no se deja ganar por nadie en generosidad?<sup> [6]<\/sup><\/p>\n<p><strong><u>El\u00a0<em>ayuno<\/em><\/u>, por \u00faltimo, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasi\u00f3n para crecer<\/strong>. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguij\u00f3n del hambre; por otra, expresa la condici\u00f3n de nuestro esp\u00edritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar m\u00e1s atentos a Dios y al pr\u00f3jimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el \u00fanico que sacia nuestra hambre.<\/p>\n<p>Querr\u00eda que mi voz traspasara las fronteras de la Iglesia Cat\u00f3lica, para que llegara a todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, dispuestos a escuchar a Dios. <strong>Si se sienten afligidos como nosotros, porque en el mundo se extiende la iniquidad, si les preocupa la frialdad que paraliza el coraz\u00f3n y las obras, si ven que se debilita el sentido de una misma humanidad<\/strong>, \u00fananse a nosotros para invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos.<\/p>\n<p><strong><em>El fuego de la Pascua<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oraci\u00f3n. Si en muchos corazones a veces da la impresi\u00f3n de que la caridad se ha apagado, en el coraz\u00f3n de Dios no se apaga. <u>\u00c9l siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo<\/u><\/strong>.<\/p>\n<p>Una ocasi\u00f3n propicia ser\u00e1 la iniciativa \u00ab24 horas para el Se\u00f1or\u00bb, que este a\u00f1o nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n en un contexto de adoraci\u00f3n eucar\u00edstica. En el 2018 tendr\u00e1 lugar el viernes 9 y el s\u00e1bado 10 de marzo, inspir\u00e1ndose en las palabras del Salmo 130,4: \u00abDe ti procede el perd\u00f3n\u00bb. En cada di\u00f3cesis, al menos una iglesia permanecer\u00e1 abierta durante 24 horas seguidas, para permitir la oraci\u00f3n de adoraci\u00f3n y la confesi\u00f3n sacramental.<\/p>\n<p>En la noche de Pascua reviviremos el sugestivo rito de encender el cirio pascual: la luz que proviene del \u00abfuego nuevo\u00bb poco a poco disipar\u00e1 la oscuridad e iluminar\u00e1 la asamblea lit\u00fargica. \u00abQue la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro coraz\u00f3n y de nuestro esp\u00edritu\u00bb,<sup>[7]<\/sup>\u00a0para que todos podamos vivir la misma experiencia de los disc\u00edpulos de Ema\u00fas: despu\u00e9s de escuchar la Palabra del Se\u00f1or y de alimentarnos con el Pan eucar\u00edstico nuestro coraz\u00f3n volver\u00e1 a arder de fe, esperanza y caridad.<\/p>\n<p>Los bendigo de todo coraz\u00f3n y rezo por ustedes. No se olviden de rezar por m\u00ed.<\/p>\n<p>Vaticano, 1 de noviembre de 2017<br \/>\nSolemnidad de Todos los Santos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>FRANCISCO<\/p>\n<p>__________________________<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><sup>[1]<\/sup>\u00a0<em>Misal Romano<\/em>, I Dom. de Cuaresma, Oraci\u00f3n Colecta.<br \/>\n<sup>[2]<\/sup>\u00a0\u00abSal\u00eda el soberano del reino del dolor fuera de la helada superficie, desde la mitad del pecho\u00bb (<em>Infierno<\/em>\u00a0XXXIV, 28-29).<br \/>\n<sup>[3]<\/sup>\u00a0\u00abEs curioso, pero muchas veces tenemos miedo a la consolaci\u00f3n, de ser consolados. Es m\u00e1s, nos sentimos m\u00e1s seguros en la tristeza y en la desolaci\u00f3n. \u00bfSab\u00e9is por qu\u00e9? Porque en la tristeza nos sentimos casi protagonistas. En cambio en la consolaci\u00f3n es el Esp\u00edritu Santo el protagonista\u00bb (<em>\u00c1ngelus<\/em>, 7 diciembre 2014).<br \/>\n<sup>[4]<\/sup>\u00a0N\u00fams. 76-109.<br \/>\n<sup>[5]<\/sup>\u00a0Cf. Benedicto XVI, Enc.<em>\u00a0Spe salvi,<\/em>\u00a033.<br \/>\n<sup>[6]<\/sup>\u00a0Cf. P\u00edo XII, Enc.\u00a0<em>Fidei donum<\/em>, III.<br \/>\n<sup>[7]<\/sup>\u00a0<em>Misal Romano<\/em>, Vigilia Pascual, Lucernario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos hermanos y hermanas: Una vez m\u00e1s nos sale al encuentro la Pascua del Se\u00f1or. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada a\u00f1o la Cuaresma, \u00absigno sacramental de nuestra conversi\u00f3n\u00bb,[1]\u00a0que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Se\u00f1or con todo el coraz\u00f3n y con toda la vida. 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