Mc 8,29. ¿Quién eres Tú, Señor, para mi? Quisiera responder rápidamente, pero me freno viendo cuál fue la respuesta de Simón Pedro, y cuanto estaba lejos de tu corazón. ¿Quién eres Tú para mí, Señor? ¿Qué representas HOY en mi vida? ¿Cómo he ido evolucionando a lo largo de los años desde aquel inicio lleno de esperanza, de ilusión y de alegría, fruto de un encuentro gratuito e inesperado donde te presentaste como AMIGO?
De una cosa estoy convencido en este momento: Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida. Quien se acerca a Ti, encuentra la eternidad.

