Vivir despiertos en la espera

Mt 24,42-51. Una invitación de Jesús a estar despiertos, a no dormirse porque no sabemos ni el día ni la hora en el que el Señor vendrá a nuestro encuentro de una manera definitiva.

¿De qué manera estar despiertos? Simplemente haciendo bien nuestro deber cotidiano, donde cada uno se encuentra. No importa cuál es tu trabajo, hazlo bien con dignidad, con conciencia, sabiendo que cada gota de sudor está contribuyendo a hacer el mundo más humano, más de Dios.

Palabra y vida. Se espera en la venida de Jesucristo trabajando por la transformación del mundo presente en el anhelo del sueño de Dios.

Ejercicio en este día: en este día intento hacer bien y con alegría el trabajo que se me ha confiado, teniendo la mente en el encuentro definitivo con Jesús.

Diez consejos prácticos para crecer en la santidad

En estos días encontré estos diez consejos para crecer en la santidad del padre Farncisco Javier Seelos, redentorista (1819-1867), que era conocido por su humildad, simplicidad y generosidad. Nos pueden ayudar. Lo comparto.


1. Ve a misa con la devoción más profunda.

2. Dedica media hora a reflexionar sobre tu principal debilidad y comprométete a evitarla.

3. Haz una lectura espiritual durante al menos 15 minutos al día, si no puedes media hora.

4. Di el Rosario todos los días.

5. También diariamente, si es posible, visita el Santo Sacramento; y al llegar la noche, medita sobre la Pasión de Cristo durante media hora.

6. Concluye el día con una oración nocturna y un examen de conciencia sobre todos tus fallos y pecados del día.

7. Todos los meses haz una revisión del mes en confesión.

8. Escoge un santo patrón especial cada mes e imita alguna virtud especial de ese patrón.

9. Precede toda gran fiesta con una novena, es decir, nueve días de devoción.

10. Intenta empezar y terminar toda actividad con un Ave María.

La fe de mis hijos

Habíamos quedado con  Paolo y su familia. No los conocía personalmente. Quería agradecerle de viva voz la generosidad que han tenido con la misión que el Señor nos ha confiado en Camerún y Chad.

Paolo nos esperaba al borde del lago, allí donde tiene su trabajo. Nos invitó a dar una vuelta con una barca. Una experiencia gratificante. Me invitó a conducirla y yo sin mucha maestría en ello cojí el volante. Y mientras hacíamos el recorrido íbamos hablando, compartiendo cosillas de la misión y de su familia. Me hablaba emocionado de su esposa y de sus hijos, me mostraba el paisaje, los pueblecillos de la ribera… Y me habló de su fe, de lo importante que era Dios en su vida, de la peregrinación a Medjugore, de su parroquia, del párroco… Y hablando de su familia, me dijo: «El mayor regalo que Dios ha podido hacerme es la fe de mis hijos». Lo confieso, en ese momento yo también me emocioné.

 

3. Invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso

Melanie

Hace unos días, después de participar en nuestro capítulo general, he vuelto a la misión. Tengo que preparar algunas cosas, terminar lo que había programado, reunirme con los compañeros del consejo regional y visitar nuestras comunidades. Aprovecho  también para saludar a los amigos y conocidos.

El sábado pasado vino a saludarme Melanie. Madre de cuatro hijos, viuda, trabaja como pequeña comerciante. Después de saludarme compartió lo que le sucedió dos días antes. Tiene o mejor dicho tenía una pequeña tienda de tejidos en una zona del mercado. El Viernes de madrugada, hacia las dos, el ayuntamiento envió el cartepilar y destruyó todas las pequeñas tiendas para liberar el espacio. Había más de cien. Cuando dieron la voz de alarma y se personaron en el lugar, ya estaba todo destruido. Un cinturónde seguridad de militares protegía el espacio que estaban destruyendo. Una vez destruido, desaparecieron. De la noche a la mañana Melanie como sus compañeros de infortunio se quedaron sin nada. Hace dos años fue un incendio el que destruyó todo. «No me podía creer que fuese provocado, pero viendo lo de ahora comienzo a tener mis dudas», me dijo ente sollozos.

La razón, según me dijo, es que un señor ha comprado todo el terreno para hacer un gran centro comercial. «Y no quiere ver pequeños comerciantes delante de su propiedad». Y todo ello sin advertirlos.  Ahora está el inicio del curso escolar. Los cuatro hijos están entre la escuela primaria y secundaria.  Y casi  sin querer decir nada, me dice:»¿no me podéis introducir en la lista de la Caritas para que mis hijos puedan ir a la Escuela?».

Ella no está sola. Los perjudicados son más de cien familias, muchas de las cuales sólo tenían este pequeño comercio para ir viviendo día al día. Y la justicia , ¿dónde está? ¿Quién proteje al débil, al huérfano, a la viuda, al desamparado? Estamos lejos de un estado de derecho donde cada ciudadano, independientemente de su origen o condición social, tenga los mismos derechos y deberes que el resto de sus compatriotas.

 

Desear vivir conforme a la voluntad Dios

Mt 23,27-32. San Pablo pide con una cierta urgencia a los cristianos de Tesalónica de llevar una vida conforme a la voluntad de Dios que los ha llamado a participar en su reino y gloria (1 Tes 2,12). Quiere decir que la vida de Dios es una gracia de su parte y al mismo tiempo un compromiso por lo que nos concierne a nosotros. Las dos cosas van unidas.

Jesús hace una llamada muy fuerte a vivir con una coherencia radical en la vida. Los enemigos de esta coherencia están ahí: la hipocresía y toda forma de mal. Querer vivir conforme a la voluntad de Dios conlleva un compromiso fuerte de vigilancia sobre sí mismo y de lucha contra estos enemigos. Una de la bienaventuranzas dice: “Dichosos los limpios de corazón porque verán a Dios” (Mt 5,8). La pureza de corazón es la condición que permite entrever a Dios, pero al mismo tiempo es Dios quien nos ayuda a ser puros de corazón.

Palabra y vida. Desear vivir conforme a la voluntad de Dios porque eso es lo que desea nuestro ser en lo más profundo de él mismo. La voluntad de Dios y la voluntad humana se juntan. Esta es la vocación del ser humano.

Ejercicio en este día: en este día pido repetidamente al Espíritu Santo el don de desear vivir en conformidad al querer de Dios. Y, al mismo tiempo, miro en mi interior lo que afea mi vida en relación a la hipocresía e iniquidad y hago un esfuerzo, acompañado por el Espíritu, para deshacerme de ello.

Testimoniar de la verdad

Mc 6,14-29. Martirio de san Juan Bautista. Martirio quiere decir dar testimonio. ¿De qué dio testimonio Juan Bautista? De la verdad. Simplemente le dijo a Herodes que lo que estaba haciendo no le estaba permitido. Herodiades que estaba por medio no lo soportó y a la primera ocasión pidió su cabeza.

Herodes, por su parte, estimaba Juan, sabía “que era un hombre bueno y santo”, pero no fue capaz de revenir sobre un juramento erróneo que había hecho delante de los convives.

Retengo dos cosas. La primera es que la persona que ama a Dios ama la verdad. El sí es sí y el no es no, todo lo demás como nos dice Jesús viene del Maligno. Ser una persona coherente, íntegra, que cree en un sistema de valores y no tiene miedo a proclamarlos con el testimonio de la vida en primer lugar y a continuación diciendo lo que piensa donde hay que decirlo con serenidad, y al mismo tiempo con firmeza, respetando a quien está delante.

La segunda es saber reconocer los propios errores, las meteduras de pata y si es necesario excusarse, pedir perdón, o decir simplemente ‘me he equivocado’.

Palabra y vida. “Padre, conságralos con la verdad: tu palabra es verdad” (Jn 17,17). Vivir en la verdad nos ayuda a ser libres.

Ejercicio en este día: hago pequeños ejercicios para afianzarme en la verdad con respecto a mí mismo, y en la relación con los demás. Miro si hay algo de mentira en mi vida, de falsedad, de opacidad, de oscurantismo, de injusticia… y pongo manos a la obra

Testimoniar de la verdad

Mc 6,14-29. Martirio de san Juan Bautista. Martirio quiere decir dar testimonio. ¿De qué dio testimonio Juan Bautista? De la verdad. Simplemente le dijo a Herodes que lo que estaba haciendo no le estaba permitido. Herodiades que estaba por medio no lo soportó y a la primera ocasión pidió su cabeza.

Herodes, por su parte, estimaba Juan, sabía “que era un hombre bueno y santo”, pero no fue capaz de revenir sobre un juramento erróneo que había hecho delante de los convives.

Retengo dos cosas. La primera es que la persona que ama a Dios ama la verdad. El sí es sí y el no es no, todo lo demás como nos dice Jesús viene del Maligno. Ser una persona coherente, íntegra, que cree en un sistema de valores y no tiene miedo a proclamarlos con el testimonio de la vida en primer lugar y a continuación diciendo lo que piensa donde hay que decirlo con serenidad, y al mismo tiempo con firmeza, respetando a quien está delante.

La segunda es saber reconocer los propios errores, las meteduras de pata y si es necesario excusarse, pedir perdón, o decir simplemente ‘me he equivocado’.

Palabra y vida. “Padre, conságralos con la verdad: tu palabra es verdad” (Jn 17,17). Vivir en la verdad nos ayuda a ser libres.

Ejercicio en este día: hago pequeños ejercicios para afianzarme en la verdad con respecto a mí mismo, y en la relación con los demás. Miro si hay algo de mentira en mi vida, de falsedad, de opacidad, de oscurantismo, de injusticia… y pongo manos a la obra.

 

Perdonar

Mt 18,21 – 19,1. Cuántas veces hay que perdonar?  Pedro le pregunta a Jesús. El perdón no viene naturalmente. Una palabra mal dicha, un gesto provocador, una mirada de desprecio, una acción violenta, rivalidad, celos, envidias… crean separación, distancia, fronteras… El perdón se aprende, pide reflexión. Cuando  me doy cuenta que también yo he hecho mal, que he ofendido, odiado y tantas otras cosas, es entonces que puedo comprender al que se encuentra en la misma dinámica.

Jesús nos enseña el camino del perdón, del saber acoger al hermano en su fragilidad, y ofrecerle lo mejor que tenemos: un corazón abierto y una mirada de compasión.

Palabra y vida. perdonar porque nos hace bien, nos ayuda a ser mejores, a vivir mas libremente, mirando al otro como un amigo, hermano y compañero de camino. 

Ejercicio en este día : Perdonar a una persona que me ha hecho mal.