Melanie

Hace unos días, después de participar en nuestro capítulo general, he vuelto a la misión. Tengo que preparar algunas cosas, terminar lo que había programado, reunirme con los compañeros del consejo regional y visitar nuestras comunidades. Aprovecho  también para saludar a los amigos y conocidos.

El sábado pasado vino a saludarme Melanie. Madre de cuatro hijos, viuda, trabaja como pequeña comerciante. Después de saludarme compartió lo que le sucedió dos días antes. Tiene o mejor dicho tenía una pequeña tienda de tejidos en una zona del mercado. El Viernes de madrugada, hacia las dos, el ayuntamiento envió el cartepilar y destruyó todas las pequeñas tiendas para liberar el espacio. Había más de cien. Cuando dieron la voz de alarma y se personaron en el lugar, ya estaba todo destruido. Un cinturónde seguridad de militares protegía el espacio que estaban destruyendo. Una vez destruido, desaparecieron. De la noche a la mañana Melanie como sus compañeros de infortunio se quedaron sin nada. Hace dos años fue un incendio el que destruyó todo. «No me podía creer que fuese provocado, pero viendo lo de ahora comienzo a tener mis dudas», me dijo ente sollozos.

La razón, según me dijo, es que un señor ha comprado todo el terreno para hacer un gran centro comercial. «Y no quiere ver pequeños comerciantes delante de su propiedad». Y todo ello sin advertirlos.  Ahora está el inicio del curso escolar. Los cuatro hijos están entre la escuela primaria y secundaria.  Y casi  sin querer decir nada, me dice:»¿no me podéis introducir en la lista de la Caritas para que mis hijos puedan ir a la Escuela?».

Ella no está sola. Los perjudicados son más de cien familias, muchas de las cuales sólo tenían este pequeño comercio para ir viviendo día al día. Y la justicia , ¿dónde está? ¿Quién proteje al débil, al huérfano, a la viuda, al desamparado? Estamos lejos de un estado de derecho donde cada ciudadano, independientemente de su origen o condición social, tenga los mismos derechos y deberes que el resto de sus compatriotas.

 

2 respuestas a «Melanie»

  1. Rallentamenti per il nuovo blog. Ci aiuterà a comunicare i fatti e i sentimenti della vita.
    Oggi sono stato a pranzo da una cugina, Fiorella, vicino a Palestrina (Frosinone). C’erano anche i due figli e gli 8 nipoti: Marco con 6 figli e Marcella con 2 figli.
    I bambini si sono divertiti molto insieme, hanno pranzato e giocato nel giardino dei nonni. Che bello avere tanta gioventù attorno! Una grazia di Dio.

    1. Faremo del nostro meglio. E’ bello essere in mezzo alla vita famigliare. Si impara tanto. E i più giovani ci aiutano a mantenere fisso lo sguardo verso l’orizzonte.

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