Mc 6,14-29. Martirio de san Juan Bautista. Martirio quiere decir dar testimonio. ¿De qué dio testimonio Juan Bautista? De la verdad. Simplemente le dijo a Herodes que lo que estaba haciendo no le estaba permitido. Herodiades que estaba por medio no lo soportó y a la primera ocasión pidió su cabeza.
Herodes, por su parte, estimaba Juan, sabía “que era un hombre bueno y santo”, pero no fue capaz de revenir sobre un juramento erróneo que había hecho delante de los convives.
Retengo dos cosas. La primera es que la persona que ama a Dios ama la verdad. El sí es sí y el no es no, todo lo demás como nos dice Jesús viene del Maligno. Ser una persona coherente, íntegra, que cree en un sistema de valores y no tiene miedo a proclamarlos con el testimonio de la vida en primer lugar y a continuación diciendo lo que piensa donde hay que decirlo con serenidad, y al mismo tiempo con firmeza, respetando a quien está delante.
La segunda es saber reconocer los propios errores, las meteduras de pata y si es necesario excusarse, pedir perdón, o decir simplemente ‘me he equivocado’.
Palabra y vida. “Padre, conságralos con la verdad: tu palabra es verdad” (Jn 17,17). Vivir en la verdad nos ayuda a ser libres.
Ejercicio en este día: hago pequeños ejercicios para afianzarme en la verdad con respecto a mí mismo, y en la relación con los demás. Miro si hay algo de mentira en mi vida, de falsedad, de opacidad, de oscurantismo, de injusticia… y pongo manos a la obra.

