1 Tim 2,5-7. Sólo hay un Dios, y sólo hay uno que puede ponernos en paz con Dios: Jesucristo, que dio su propia vida para salvar a todo el mundo.
De esta manera, en el tiempo señalado, Jesucristo demostró que Dios quiere salvar a toda la humanidad.
De todo ello he sido constituido mensajero y apóstol con el fin de instruir a los gentiles en la fe y en la verdad.
En esto, soy honesto, no miento.

