Treinta dos años

Los aniversarios de las fechas importantes de la vida nos ayudan a reconocer y agradecer lo que somos y vivimos. Hoy hace 32 años de mi primera profesión religioso-misionera en la familia javeriana. Fue en la parroquia de la Epifanía en Madrid, el 5 de Octubre de 1985, junto a Santi, Xavier y Pachi, compañeros de camino. Santi está junto al Padre desde el año 2000, Xavier y Pachi  tomaron caminos diferentes.

Un año más de gracia. Agradezco del fondo de mi corazón el haber conocido al Señor Jesús. Ha sido el mejor regalo, unido al de mi vida física, que he recibido a lo largo de mis 54 años. Entrar y permanecer en el misterio de Dios, con confianza, dudas e interrogantes. Por encima de todo, una gran serenidad y alegría interior de saberme amado en lo más profundo de mi ser por Quien me ha dado la vida.

Este último año lo he vivido entre Camerún y Chad, y en los últimos meses en Tavernerio y Roma. Acompañar a mis compañeros javerianos en sus vidas y tareas diarias, intentar animar, escuchar, comprender, orientar… para que cada uno particularmente y en comunidad pueda dar lo mejor que el Señor ha sembrado en sus corazones para ponerlo al servicio del anuncio del Evangelio. Es el servicio que me pidieron el 1 de Enero de 2016. Muchos viajes, kilómetros, muchas personas encontradas en el camino. Y un compañero fiel día y noche, como la respiración que me acompaña: Jesucristo.

Un momento de grande gracia en Mayo. Una mano que me sacaba del pozo profundo. Grité desesperadamente pero con mucha confianza e inmediatamente el Señor me salvó. ¡Alegría y agradecimiento infinito desde lo más íntimo de mí mismo!

Un acontecimiento inesperado: el Capítulo General. Y una elección aún menos esperada: el 14 de Agosto de 2017. Sentí una paz, serenidad y confianza que sólo podían venir de lo Alto. Por eso acepté.

Y ahora en Roma, el camino de mi vida continúa. Cada mañana, al levantarme, ofrezco mi vida al Señor y le pido en particular: “Dame, Señor,  en este día  tu gracia para que todos mis pensamientos, mis palabras, mis acciones, mi comportamiento y mis sentimientos tengan su origen en Ti y reciban de Ti la plenitud.”

Y recuerdo y deseo lo que dice san Pablo: “Dejad que Dios os transforme a través de un cambio completo de vuestra inteligencia. Así podréis comprender lo que es buenos, agradable a Dios y perfecto” (Rom 12,1-2).

¡Todo es gracia!

Una respuesta a «Treinta dos años»

  1. Grazie, p. Fernando, per questa semplice e profonda testimonianza missionaria, a tappe, ma nella continuità della donazione. Auguri e preghiera perché possa continuare il cammino, passo dopo passo, insieme ai confratelli della Famiglia Saveriana. Un abbraccio fraterno dal Bangladesh. Quando verrai a trovarci?

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