«Al pasar vio un hombre ciego de nacimiento. Los discípulos le preguntaron: —Rabí, ¿quién pecó para que naciera ciego? ¿Él o sus padres? Jesús contestó: —Ni él pecó ni sus padres; ha sucedido para que se revele en él la acción de Dios» (Jn 9,1-3).
- «-‘Dios, tu eres bueno, y porque eres bueno me has creado tal como soy‘. En ese mismo momento, comprendí que Dios tenía un proyecto de amor para mí. Y comprendí que Él esperaba algo de mí».
- ‘Él ha venido a esposar mi vulnerabilidad’.
- ‘Jamás en mi vida je ne podré dudar más de la bondad de Dios’.
- ‘¿Por qué no he querido ponerme las prótesis? Por dos razones. La primera, porque mi cuerpo está hecho así. La segunda, porque si me pusiera las prótesis, diría a Dios: ‘Dios, tú has cometido un error creándome tal como soy’. Eh bien, yo he comprendido que Dios nunca comete errores’.
https://youtu.be/0HjPD7rjPZg








Estamos empezando el nuevo año 2019. Comparto dos sentimientos que anidan en mi interior. El primero, es el agradecimiento. Dar gracias a Quien me ha dado la posibilidad de vivir, de comenzar un nuevo año. Reconozco que todo lo que soy parte de ahí, de un don. Todo lo que soy y tengo proviene de ese gran regalo que es la vida. Todo, absolutamente todo. Vida física, espiritual, cualidades, posibilidades, esfuerzos, ilusiones, sueños, compromisos, fraternidad, vida consagrada, ministerio presbiteral, familia natural y religiosa, Iglesia, vida misionera…