Id a informar a Juan de lo que habéis visto y oído:

« los ciegos recobran la vista, los cojos caminan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, los pobres reciben la Buena Noticia.  Y bienaventurado el que no encuentra en mí motivo de escándalo. » (Lc 7,22-23)

« Allez raconter à Jean ce que vous avez vu et entendu : les aveugles voient, les boiteux marchent, les lépreux sont guéris, les sourds entendent, les morts reviennent à la vie, la Bonne Nouvelle est annoncée aux pauvres. Heureux celui qui n’abandonnera pas la foi en moi. »

« Go and tell John what you have seen and heard:
the blind regain their sight,
the lame walk,
lepers are cleansed,
the deaf hear, the dead are raised,
the poor have the good news proclaimed to them. 
And blessed is the one who takes no offense at me. »

«Andate e riferite a Giovanni ciò che avete visto e udito: i ciechi riacquistano la vista, gli zoppi camminano, i lebbrosi sono purificati, i sordi odono, i morti risuscitano, ai poveri è annunciata la buona notizia. E beato è colui che non trova in me motivo di scandalo!».

« Beritahu John apa yang telah kamu lihat dan dengar: orang buta melihat, orang lumpuh berjalan, orang kusta disembuhkan, orang tuli mendengar, orang mati hidup kembali, Kabar Baik diumumkan kepada orang miskin. Berbahagialah dia yang tidak meninggalkan iman kepadaku. »

« Vá e diga a João o que você viu e ouviu: os cegos vêem, os coxos andam, os leprosos são curados, os surdos ouvem, os mortos revivem, a Boa Nova é anunciada aos pobres. Bem-aventurado aquele que não abandona a fé em mim. »

Servid al Señor con alegría

« Servid al Señor con alegría. Reconoced que el Señor es Dios, él nos hizo y somos suyos, pueblo suyo. » (Ps 100)

« Servez le Seigneur avec joie. Sachez que le Seigneur est Dieu, il nous a faits et nous sommes à lui, son peuple. »

« Serve the Lord with joy. Know that the Lord is God, he made us and we are his, his people. »

« Servite il Signore nella gioia. Riconoscete che il Signore è Dio. Egli ci ha fatti, a lui apparteniamo, siamo il suo popolo. »

« Layani Tuhan dengan sukacita. Ketahuilah bahwa Tuhan adalah Tuhan, Dia menciptakan kita dan kita adalah milik-Nya, umat-Nya. »

« Sirva ao Senhor com alegria. Saiba que o Senhor é Deus, ele nos fez e nós somos seu, seu povo. »

Balaán contesto a Balac:

« Aunque Balac me regale su palacio lleno de oro y plata, no puedo quebrantar el mandato del Señor haciendo mal o bien por cuenta propia; lo que el Señor me diga lo diré. » (Nm 24,13)

«Même si Balac me donnait tout l’argent et l’or dont son palais est plein, je ne pourrais en rien désobéir aux ordres du Seigneur. Je prononce uniquement les paroles que le Seigneur m’indique

« Even if Balak gives me his palace full of gold and silver, I cannot break the Lord’s command by doing evil or good on my own; What the Lord tells me I will say. »

« Anche se Balak mi desse tutto l’argento e l’oro del suo palazzo, io no potrei trasgredire in nulla gli ordini del Signore. Dirò soltanto quel che il Signore mi comunicherà. »

« Meskipun Balak memberi saya istananya yang penuh emas dan perak, saya tidak dapat melanggar perintah Tuhan dengan melakukan kejahatan atau kebaikan sendiri; Apa yang Tuhan katakan akan saya katakan. »

« Mesmo se Balaque me der seu palácio cheio de ouro e prata, não posso quebrar a ordem do Senhor fazendo o bem ou o mal sozinho; O que o Senhor me disser, direi. »

Juan

« No era él la luz, sino un testigo de la luz. » (Jn 1,8)

« Non era lui la luce: Giovanni era un testimone della luce. »

« Il n’était pas lui-même la lumière, mais il devait rendre témoignage à la lumière. »

« He was not the light,
but came to testify to the light. »

« Dia bukan terang, tapi saksi terang. »

« Ele não era a luz, mas uma testemunha da luz »

Isabel dice a María:

« Feliz eres tú que has confiado en el Señor y has creído que él puede realizar lo que te ha anunciado » (Lc 1,45)

« Tu es heureuse parce que tu as cru que le Seigneur accomplira ce qu’il t’a annoncé ! »

« Blessed are you who have trusted in the Lord and believed that he can accomplish what he announced to you »

« Beata te che hai avuto fiducia nel Signore e hai creduto che egli può compiere ciò che ti ha annunziato« »

« Berbahagialah Anda yang percaya kepada Tuhan dan percaya bahwa Dia dapat mencapai apa yang dia umumkan kepada Anda. »

« Bem-aventurados são vocês que confiaram no Senhor e acreditaram que ele pode cumprir o que vos anunciou »

El Señor te asegura, (Is 48,17)

« Soy yo quien te hago saber lo que puedes necesitar; soy yo quien te hago caminar por el camino que debes seguir« »

« Sono io che ti faccio sapere quel che ti potrà servire; sono io che ti faccio camminare sulla strada che devi seguire »

« C’est moi qui t’enseigne
ce qui doit t’être utile ;
c’est moi qui te conduis
sur le chemin que tu suis. »

« I, the LORD, your God, teach you what is for your good,
and lead you on the way you should go »

« Akulah yang akan memberi tahu Anda apa yang akan Anda butuhkan; Akulah yang membuatmu berjalan di jalan yang harus kamu ikuti. »

« Sou eu quem o deixarei saber o que você precisará; sou eu que te faço trilhar o caminho que deves seguir. »

El Señor dice: (Is 41,14)

« El Señor dice: eres pequeño y débil como un gusanito, pero no temas: yo te ayudaré. »

« Le Seigneur dit: tu es petit et faible comme un ver, mais n’aie pas peur: je vais t’aider. »

« Dice il Signore: sei piccolo e debole come un verme, ma non temere: io ti aiuterò. »

« The Lord says: you are small and weak as a worm, but do not be afraid: I will help you. »

« Tuhan berkata: kamu kecil dan lemah seperti cacing, tapi jangan takut: Aku akan membantumu. »

« O Senhor diz: você é pequeno e fraco como um verme, mas não tenha medo: eu o ajudarei. »

Los que esperan en el Señor (Is 40,29-31)

« El Señor da fuerza al cansado, acrecienta el vigor del inválido; aun los muchachos se cansan, se fatigan, los jóvenes tropiezan y vacilan; 

pero los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren sin cansarse, marchan sin fatigarse ».

« Le Seigneur redonne des forces à celui qui faiblit,
il remplit de vigueur celui qui n’en peut plus. Les jeunes eux-mêmes connaissent la défaillance ; même les champions trébuchent parfois.

Mais ceux qui comptent sur le Seigneur
reçoivent des forces nouvelles ;
comme des aigles ils s’élancent.
Ils courent, mais sans se lasser,
ils avancent, mais sans faiblir ».

« Il Signore dà energia a chi è affaticato e rende forte il debole. Perfino i giovani si stancano, anche i più forti vacillano e cadono;

ma tutti quelli che confidano nel Signore ricevono forze sempre nuove: camminano senza affannarsi, corrono senza stancarsi, volano con ali di acqua».

« The LORD gives strength to the fainting; for the weak he makes vigor abound.Though young men faint and grow weary, and youths stagger and fall,

They that hope in the LORD will renew their strength,
they will soar as with eagles’ wings;
They will run and not grow weary,
walk and not grow faint ».

« Mereka yang berharap kepada TUHAN akan memperbaharui kekuatannya, mereka akan membubung seperti sayap elang; Mereka akan lari dan tidak menjadi lelah,berjalan dan tidak pingsan »

« O Senhor dá vigor ao cansado e multiplica as forças ao que não tem nenhum vigor. Os jovens se cansarão e se fatigarão, e os jovens certamente cairão.

Mas os que esperam no Senhor renovarão as suas forças e subirão com asas como águias; correrão e não se cansarão; caminharão e não se fatigarão ».

La humanidad, una sola familia

«Cantaban un cántico nuevo: —Eres digno de recibir el rollo y romper sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; hiciste de ellos el reino de nuestro Dios y sus sacerdotes, y reinarán en la tierra» (Ap 5,9-10).

La humanidad, esparcida por todo el universo, tiene un origen y un destino idéntico: ser familia, abrir puertas, darse la mano, caminar juntos. Cada gesto que va en esta dirección, por pequeño o grande que sea, ayuda a realizar este «sueño» de eternidad.

¡Feliz quien, comprendiéndolo, pone su vida al servicio de este «sueño» eterno!

«¡Aquí estoy! ¡Envíame!»

Hoy es el Domingo Mundial de las Misiones. Se enmarca en el ya tradicional mes de octubre misionero, donde la Iglesia pone un énfasis particular en el mandato recibido del Señor: «Id por todo el mundo proclamando la Buena Noticia a toda la humanidad» (Mc 16,15). En la parte central del mensaje que papa Francisco ha escrito en esta ocasión para toda la Iglesia, se encuentran las palabras del profeta Isaías: «Oí al Señor decir: “¿A quién enviaré? ¿Quién será mi mensajero?”. Le respondí: “¡Aquí estoy, estoy listo! ¡Envíame!» (Is 6,8)

A partir de mi propia experiencia, quisiera compartir algunos puntos que considero importantes para enriquecernos espiritualmente en esta Jornada Misionera Mundial.

1. Dios tiene un proyecto de amor para la humanidad: formar una sola familia, la Familia de los hijos de Dios. La tarea de los creyentes es reconocernos como hijos suyos y, por tanto, hermanos y hermanas entre nosotros. Pensemos en los diferentes pueblos que forman la humanidad, tan diferentes, pero al mismo tiempo con una gran riqueza. Ningún pueblo puede considerarse como superior al otro. Somos complementarios, pues cada uno revela una parte del rostro divino.

Este proyecto de Dios, su Reino, debe aparecer para el creyente como el único proyecto válido para el mundo creado y amado por Dios, no hay otro. Este proyecto divino, en su belleza y radicalidad (cfr. Is 65,16b-25), debe estar en la base de todo proyecto humano, sea político, social, económico, cultural o personal.

Este proyecto ejerce en el creyente tal fascinación que lo «arrastra» a la acción de Dios, no se puede comparar con ninguna otra realidad. Recuerdo en mi adolescencia, en torno a los 14-15 años, cómo este plan de Dios se me presentó, a través de Jesucristo, con gran claridad y belleza. Hasta el punto de dar una orientación total y definitiva a mi vida: ponerme a su servicio.

Es la experiencia que describe la parábola del tesoro escondido (Mt 13,45): «Un hombre encuentra este tesoro escondido, lo vuelve a esconder, luego, lleno de alegría, corre a vender todo lo que tiene y compra ese campo» (Mt 13 , 45). En la base hay un encuentro personal y único con el Señor de la vida.

Domingo Mundial de las Misiones. Hay misión porque hay amor y pasión por este proyecto, por Jesucristo, que es «Camino, Verdad y Vida» (Jn 14,6) para todos los pueblos de la tierra. Es este proyecto divino el que nos muestra el horizonte, el camino a recorrer, el que nos sostiene cuando faltan nuestras fuerzas y el cielo se vuelve gris. «El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán» (Mt 24,35)

2. Lo que rompe este designio divino es el pecado, esa tendencia humana egoísta a vivir para sí, a encerrarse en las propias necesidades materiales, olvidándose del otro, en su necesidad, sea material, humana o espiritual. «¿Dónde está tu hermano Abel?», le preguntó Dios a Caín (Gen 4,9). «—Quien quiera seguirme, deje de pensar a sí mismo, cargue con su cruz y me siga. Quien se empeñe en salvar su vida, la perderá; quien esté dispuesto a sacrificar su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará» dice Jesús a quienes quieren ser discípulos suyos (Mc 8, 34-35).

Pero Dios no se deja vencer por el pecado humano. ¿De qué manera? Lo vemos en Jesús: al comienzo de su actividad misionera, después de anunciar que «el reino de Dios se ha acercado» (Mc 1,15), inmediatamente llama a unas personas trabajadoras, Simón y su hermano Andrés, Santiago y su hermano Juan, y les dice: «Veníos conmigo y os haré pescadores de hombres» (Mc 1,16-20). Son los primeros discípulos.

«Oí al Señor decir: “¿A quién enviaré? ¿Quién será mi mensajero?». Le respondí: “¡Aquí estoy, estoy listo! ¡Envíame!» (Is 6,8). El proyecto de Dios, la misión confiada por Jesús a la Iglesia sigue adelante y se realiza a través de nosotros, de ti y de mí, así como somos, pobres y frágiles. Al confiarnos esta hermosa tarea, podemos decir, con una cierta emoción en lo más profundo de nuestro ser, que el Señor no podía ser más bueno con nosotros.

3. «Dad al emperador lo que es del emperador, pero lo que es de Dios, dadlo a Dios» (Mt 22,21). Se necesita:

Estar enamorado de las cosas de Dios, de su proyecto de amor, que encontramos en la Palabra de Dios. Estar enamorado hasta el punto de ofrecer la propia vida a Dios, cada uno en la situación en que se encuentra. Es decir, poner la vida, que hemos recibido gratuitamente por pura gracia divina, al servicio de los intereses de Dios. Se requiere para ello hacer frente a la tentación de la tibieza, que es la que anula la dimensión profética de la acción misionera de la Iglesia.

Llevar el mundo, creado y amado por Dios, en nuestro corazón. Un mundo que está formado por personas concretas, con rostros humanos diferentes, que viven en culturas distintas… Dios se encarnó en todos los pueblos de la tierra. Amar a Dios requiere amar su obra creativa.

Amar concretamente al mundo, es decir, a las personas que el Señor pone en nuestro camino. Amarlas con gestos concretos de fraternidad, cercanía, servicio… El Señor manifiesta su amor a través de nuestras manos, nuestros ojos, nuestros oídos, nuestra boca, nuestros pies.

Cada uno de nosotros donde está, llevando el proyecto de Dios en su propio corazón; cada uno haciendo lo que puede, lo que está a su alcance, colabora activamente con el Señor, ayuda a realizar su proyecto de amor.

Este testimonio de vida es el signo de la verdad divina que acompaña a la Iglesia, a todos los que hemos acogido a Jesucristo como Señor de nuestra vida, y a todas las personas de buena voluntad que desean y anhelan la eternidad.

Una Iglesia misionera, en salida, que ofrece lo que ha recibido de lo Alto.

«¡Que nuestro Señor Jesucristo sea conocido y amado por todos los pueblos de la tierra!»